Lo que ha cambiado el mundo. Antes para comprarnos yo qué sé, una cafetera, nos veíamos COMO MUCHO un par de reviews, el comparador de la OCU si te estabas sacando el título de psicópata y desconfiabas de todo, un vistazo rápido en algún foro y si acaso, le preguntabas a tu madre. Diez pestañas y una tarde a lo sumo. Y luego la gente diciendo que cualquier tiempo pasado fue mejor. ¿Cuándo, cariño? Porque hoy lo resolvemos con una simple pregunta a la IA. Le cuentas a ChatGPT, Gemini o Claude cuánto quieres gastarte, para qué la quieres y para de contar, porque con eso ya recibirás dos o tres opciones con una recomendación final.
Por otro lado, en SEO se habla desde hace años de búsquedas zero-click, que son todas aquellas en las que Google da la respuesta en la propia página de resultados y el usuario se va sin entrar en ninguna web. Con la IA, al ecommerce le pasa lo mismo, pero en la compra. El cliente compara, resuelve sus dudas y elige producto dentro del chat, sin pasar por ninguna tienda, y cuando por fin entra en una es para soltar la pasta. ¿Qué significa esto? Que vas a recibir menos visitas de gente que se está informando, PERO las que te lleguen serán de gente que ya ha decidido comprar. Por eso este Black Friday hay que trabajar en dos frentes. Primero, conseguir que la IA te mencione mientras el comprador decide. Después, que cuando llegue a tu web pueda pagar en dos clics sin que nada le estorbe.
Un nuevo customer journey Zero-click
Si las cucarachas nacen, dan asco, se reproducen y mueren, el recorrido de compra no iba a ser menos y gasta un sistema, también de 4 paradas: 
Y aunque el ecommerce ha intentado estar en las cuatro, donde más esfuerzos ha metido es en la segunda. ¿Cómo? Con esas guías de compra estupendas, las comparativas, los filtros, esas fichas maravillosas con veinte fotos. Y ojo porque tenía todo el sentido del mundo, ya que esa investigación que se pega el cliente, lo hacía dentro de tu web, y eso nos daba tres cosas:
- La visita.
- La posibilidad de marcar al usuario con una cookie para enseñarle anuncios después.
- Y, con un poco de suerte, su email.
Molaba, ¿eh? Pues de eso olvídate.
Esa segunda parada se ha mudado a un chat. Cuando el comprador llega a tu tienda ya ha investigado, ya ha decidido y muchas veces sabe hasta cuánto va a pagar. De las cuatro paradas, solo te van a dejar rascar bola en la última.
¿Cuánta gente compra así en España? Pues sinceramente, menos de lo que dicen los titulares y más de lo que refleja tu analítica. 
Partamos de la base de que entre el 13% y el 76% no hay un uso que se haya multiplicado por seis en unos meses. Pero lo hará. Piénsalo. Si la IA es nuestra fuente de información más habitual, la lectura sensata es que casi todo el mundo la ha probado en algún momento para comprar, pero todavía no es la fuente principal de la mayoría. Ese hueco es tu ventana. De momento.
Búsqueda transaccional VS búsqueda informacional en tiempos de IA
¿Existe búsqueda informacional a estas alturas? Por supuesto, el ser humano es cotilla de por sí, pero claro está es distinta. El SEO clásico separa las búsquedas por intención:
- Informacional (quiero saber).
- Navegacional (quiero ir a un sitio).
- Transaccional (quiero comprar).
Y, en medio, tenemos la comercial, la de quien compara antes de decidirse. A un ecommerce le importa sobre todo esta última, porque es donde se elige la marca.
Y fíjate tú que es JUSTO AHÍ donde ha entrado la IA. Tonta no es la chiquilla. Semrush se pegó la currada padre desde noviembre del 2025 a abril de 2026 y siguió más de 600.000 palabras clave en Estados Unidos . A ver si lo adivinas. La presencia de las Vistas creadas con IA de Google creció un 71% en las búsquedas comerciales y cayó un 5% en las transaccionales. Dicho de otra forma, Google es gallega y te responde a tus preguntas con más preguntas. Por eso Google responde con IA cuando dudas y te deja el enlace cuando ya has decidido. Por si te se te pira.
También ha cambiado la forma de preguntar, no te lo pierdas. Hemos tirado de hemeroteca y según los datos que Google publicó en mayo de 2026, una búsqueda media en ese modo (el Modo IA) es el triple de larga que una tradicional. Y donde antes simplemente había «mejor silla ergonómica» ahora hay una chapa que parece que la he redactado yo. Te comes un párrafo, y cada frase es un filtro que el usuario antes aplicaba navegando por tu web:
- El presupuesto, con techo exacto.
- El uso real con cuántas horas, para quién, dónde se usará.
- Las medidas, o el hueco donde tiene que caber.
- La compatibilidad con lo que ya tiene.
- Lo que ya ha descartado y por qué.
- La fecha en la que lo necesita.
- Su nivel de conocimiento del servicio/producto (rollo no entiendo nada de esto, explícamelo como si fuera un niño pequeño que todos le hemos pedido en algún momento a la IA).

Como vemos, le contamos nuestra p*ta vida a la IA. Pues esa es la búsqueda informacional que sobrevive: más larga, más personal y con una respuesta cerrada al final.
¿Y sabes qué? Que además de que funciona, no necesita tu web para resolverse.
La caída del tráfico informacional: Tu tienda online ya no es un lugar de paseo
Llevamos toda la vida trabajando el contenido de los ecommerce con la misma lógica. Y ni tan mal, ¿eh? Publicábamos pues véase «Cómo elegir la mejor cafetera espresso» (sorry, es que nos ha gustado el ejemplo de la cafetera), la posicionamos, captamos a quien aún no sabe qué comprar y lo llevamos de la manita hasta la ficha. Y ya que estamos, de paso lo metíamos en nuestras audiencias.
Pues bien, ahora ese usuario sigue buscando información, pero ya no entra a leerla. Se queda en la puerta pero no cruza el umbral. Es más, saca el móvil y le escribe a la IA que quiere una espresso para dos personas, por debajo de 300 euros, que monte leche para capuchino y que quepa bajo un mueble alto. Ya me dirás cómo compites contra eso, sobre todo si tenemos en cuenta que ChatGPT desde noviembre de 2025 tiene la función shopping research, pensada exactamente para esto mismo. Te va a preguntar por el presupuesto, para quién es y qué características importan, lee fichas de producto y reseñas en webs de comercios y entrega una guía de compra personalizada. Tu guía, vaya, pero escrita para una sola persona y sin que esa persona pise tu dominio. Da rabia solo de pensarlo.
¿Y sabes qué? Que los clics lo confirman. Ahrefs analizó en el diciembre pasado, 300.000 palabras clave con datos de Search Console y concluyó que, cuando aparece un resumen de IA, la página en primera posición recibe un 58% menos de clics de los que le correspondían. Un 58%. ¿Hola? Te han jodido más de la mitad de clics y que conste en acta que no se los ha llevado un competidor. Se te han quedado en la respuesta.
¿Se ha evaporado del todo? Pues depende de lo que vendas. Lo que ya está demostrado es que lo que más preguntamos es por tecnología, los viajes y el ocio. ¿Y estas Navidades? Pues todo apunta a videojuegos, juguetes, electrodomésticos, electrónica y cuidado personal. Eso y regalos para nuestras madres, aunque todos sabemos que, como todos los años, les caerá una colonia.

La consecuencia es que tu tienda deja de ser un sitio donde se pasea y se vuelve otro día. Solo hay que ver el Corte Inglés lo vació que está. Ahora quien entra a tu web, viene a por un modelo concreto, a menudo directo a la ficha. ¿Y qué pasa con esa guía de la cafetera que te curraste tanto? ¿Sigue siendo útil? Por supuesto, solo que ahora en vez de leerla una persona, la leerá la IA que se la va a recomendar a esta o a aquella otra persona.
El fin del remarketing tradicional: ¿Qué haces cuando no puedes pixelar la duda?
Si eres de esas personas que se resisten al cambio, busca ayuda. Porque, ¿te acuerdas de ese remarketing de toda la vida que es una secuencia sencilla?
- Alguien visita tu web.
- El píxel lo marca.
- Entra en una audiencia y durante días le recuerdas lo que vio.
Y la verdad es que era guay, porque la duda ocurría en tu casa. Era controlable.
Ahora, sin embargo, ocurre en un chat, y ese chat está capado. ¿Jode? Mazo, pero no podemos decir que no lo avisaran. Ya en enero de 2026, OpenAI lo dejó por escrito al anunciar su modelo publicitario. Venían a decir que mantiene tus conversaciones con ChagGPT, vamos lo que hablas con él, en privado, que ningún anunciante lo verá ni ahora ni nunca porque ellos no negocian con terroristas o, lo que es lo mismo, nunca venderán tus datos a anunciantes.
Vamos que no hay píxel que poner ni audiencia que haya preguntado por cafeteras para comprar. La consideración, que era la fase que alimentaba tus listas, pasa en tierra de nadie.
Y si estás pensando que esto es cosa de las cookies, decirte que nope. Ya en octubre de 2025, Google confirmó que mantiene las cookies de terceros en Chrome.
¿A que estás pensando que esto es cosa de las cookies? Pues nope, querido, el problema no son las cookies. Google llevaba desde 2020 anunciando que las eliminaría de Chrome, y durante años se dio por hecho que eso acabaría con el remarketing. No ha pasado. Es más en octubre de 2025 confirmó que las mantiene, y cada usuario podrá seguir bloqueándolas desde la configuración del navegador, como hasta ahora. La herramienta, por tanto, funciona igual que siempre.¿Entonces? ¿Qué pasa? Lo que ocurre es que cada vez hay menos gente a la que marcar mientras todavía está dudando, que es justo cuando un anuncio de remarketing puede inclinar la balanza. Hagamos un recuento para ver cómo queda la cosa:
- Lo que conservas: a quienes entraron en tu web, añadieron algo al carrito y no terminaron la compra. Son menos, pero están mucho más cerca de comprar. Además, puedes identificar a los que vienen de ChatGPT, porque sus enlaces llevan la etiqueta utm_source=chatgpt.com y aparecen así en tu analítica.
- Lo que pierdes: a quienes estuvieron mirando una categoría hace unos días sin decidirse. Era la audiencia más numerosa y la que alimentaba el remarketing dinámico, el que enseña a cada usuario los productos que vio.
Por eso la batalla por la cuota de mente (ojalá demente), es decir, ser la marca que el comprador tiene en la cabeza, empieza antes. Si ya no puedes recuperar al indeciso después, lo que hay que hacer es llegar a él antes de que le pregunte a la IA y conseguir que la IA te incluya en su respuesta. Complicado, pero no imposible. Hay dos formas de hacerlo.
Una es orgánica que no es otra que estar presente en las webs, foros y medios que la IA consulta para responder.
La otra es de pago o lo que es lo mismo, anunciarte en esos mismos entornos. En nuestro artículo Paid Media para IA y las campañas de Ads que necesitas activar esta temporada alta, ya os dimos la chapa sobre esto y os explicamos con pelos y señales, qué campañas puedes activar desde España esta temporada. Recomendable su lectura antes de dar un paso más.
Fase 1: Entrar en la conversación (GEO y citación sintética)
Si la decisión se toma dentro del chat, la primera tarea es estar en la respuesta. Y a eso lo llamamos GEO, es decir, trabajar tu marca y tu catálogo para que los modelos de lenguaje te seleccionen y te citen cuando alguien pregunta. En SEO vs GEO ya contamos en qué se diferencia del SEO de siempre, así que aquí vamos a lo que afecta a una tienda online.
Un aviso antes de seguir, el GEO no se nota en dos semanas. Ya, pero es que yo lo necesito para Black Friday. Pues mal vamos, José Luis. Porque lo que empieces ahora rendirá en Rebajas, y por esa misma razón no conviene dejarlo para enero. Es como la creatina, tarda un tiempo en hacer efecto. O mejor dicho, es como cuando empiezas a hacer ejercicio, funciona, pero no vas a tener los abdominales de Ryan Reynolds en un mes.
De buscador a recomendador
¿Qué es mejor, este o este? Compara estas características y dime cuál me conviene para lo que yo necesito. ¿Qué marca me recomiendas si tengo la piel sensible? ¿En qué tienda online puedo comprarlo con entrega mañana?
Te suena, ¿verdad? Seguramente tú le hagas las primas preguntas. Y es que así son ya muchas búsquedas en Google y muchas conversaciones con ChatGPT cuando alguien está a punto de comprar. Si te fijas, ninguna pide enlaces. Todas piden una opinión.
Y así lo reconoce Google en su informe del primer año del Modo IA, cuando la gente compra, suele empezar en la búsqueda tradicional y salta al Modo IA para profundizar. El buscador sigue haciendo de puerta, pero la conversación ahora es distinta.
Ah, y no olvidemos que la IA también elige tienda. ¿Qué significa esto? Que si vendes marcas de terceros, ya no compites solo por precio, porque el modelo puede leer lo que antes escondías en el pie de página (plazos, gastos de envío, devoluciones).
Las 3 razones por las que la IA te recomienda (o te ignora completamente)
¿Cómo funciona un modelo de lenguaje? ¿Cómo son las tripas de Claude? ¿Qué hay en el alma de ChatGPT? Pues buena pregunta, oye, aunque de momento con que sepas que un modelo recomienda lo que encuentra repetido, coherente y bien explicado en las fuentes que consulta, vas que chutas. ¿Qué supone esto? Que si no estás en esas fuentes, no entras en su lista, por bueno que sea tu producto. Y ahora, intentando ser lo más escueto posible: 
- Lo que se dice de ti fuera de tu web.
Foros y medios especializados son materia prima para los modelos. Reddit firmó en 2024 acuerdos con Google y con OpenAI para darles acceso a su contenido, y OpenAI se alió ese mismo año con PRISA Media para mostrar en ChatGPT resúmenes con enlace a El País, Cinco Días o AS. A este ritmo, espérate que no sumen a Forocoches. Y es que si nadie habla de tu producto ahí, el modelo tiene poco con qué justificar que te recomiende.
- Lo que opinan tus compradores.
Reseñas consolidadas, a ser posible que sean muchas, recientes y repartidas entre tu ficha y plataformas externas. Son el argumento que la IA necesita para explicar por qué tu cafetera y no otra.
- Lo que tu web le deja leer.
Datos estructurados y feed de producto. Google aclara en su documentación que no existe un marcado especial para salir en sus respuestas con IA, pero (porque siempre hay un pero) pide que los datos estructurados coincidan con lo que se ve en la página y que Merchant Center esté al día. Sin embargo, para ChatGPT hay un paso previo más básico, no bloquear a OAI-SearchBot en tu robots.txt.
El detalle técnico lo tienes en nuestra guía de datos estructurados. Y la idea sobre la que se apoya todo esto, es simple, tanto que si al terminar este artículo te quedas solo con eso, nosotros contentos:
Cuando la IA no te recomienda, es porque (casi siempre) le faltan datos sobre ti. Como cuando en la disco, ese bombón que pensabas que te habías ligado, te da 8 números en vez de los 9 que tiene un teléfono móvil.
Fase 2: Tráfico 100% transaccional: Pulir la usabilidad al nivel obsesivo
¿Recuerdas ese momento en que ibas por la tienda y se te acercaba un dependiente y le decías eso de “no gracias, solo estoy mirando”? Pues se acabó. Lo que llega a tu web desde la IA es el pragmatismo hecho persona. Es gente que ya ha decidido, y para sorpresa de nadie, cada vez llega más. Adobe Analytics (que viene a ser la rama analítica del gigante americano) midió en la Navidad de 2025 un aumento del 693% en las visitas a tiendas online estadounidenses desde herramientas de IA generativa, aunque advierte de que la base aún es modesta. Y por eso mismo quizás no te has enterado, porque aún esperan ampliar más aún la muestra. Y eso que ese 693% más, ya es 8 veces mayor que el que hubo en el año anterior (2024).
Y aunque en España no lo hemos vivido, has de saber que la compra ha vuelto a tu casa. Nos explicamos. Y es que en marzo de 2026 OpenAI dejó de cobrar de forma nativa dentro de ChatGPT y pasó el pago al comercio, en su web o en su app conectada. Sí, no nos hemos flipado ni te estamos trolleando. Se podía hacer a través de Instant Checkout, una función que tenía ChatGPT lanzada el 29 de septiembre de 2025. ¿Por qué la quitaron? Porque la gente investigaba productos en el chat pero no terminaba la compra allí. Curioso, cuando menos si lo comparamos con ese 48 % de españoles que dicen verse pagando dentro de un asistente. Por eso Google, de nuevo, permite pagar en su Modo IA, pero de momento solo en Estados Unidos, Canadá y Australia y la verdad es que con comercios seleccionados.
¿Sabías por cierto que se podía pagar en el propio ChagGPT? Sí, no nos hemos flipado ni te estamos trolleando, y aunque en España no lo hemos vivido, que sepas que se podía. El 29 de septiembre de 2025, ChatGPT lanzó en Estados Unidos Instant Checkout, una función para pagar sin salir del chat. Sin embargo, en marzo de 2026 OpenAI dio marcha atrás y pasó el pago al comercio, en su web o en su propia app dentro de ChatGPT. Walmar fue uno de los afortunados que estrenó ese mismo mes una app en ChatGPT que te llevaba a su entorno para pagar con tu cuenta de Walmart.
¿Por qué el cambio?
OpenAI dijo que Instant Checkout no le daba la flexibilidad que buscaba y que prefería centrarse en ayudar a descubrir productos. ¿La verdad? Que la gente investigaba en el chat pero no terminaba la compra allí. Curioso cuanto menos, si lo comparamos con ese 48% de españoles que dicen verse pagando dentro de un asistente. ¿Se nos calienta la boca a los españoles? Ya lo veremos.
Del chat al checkout: Elimina todo lo que estorbe al comprador decidido
Lo hemos visto a lo largo de todo el artículo pero va, un repasito final. El usuario que llega desde la IA ya sabe:
- Qué quiere, cuánto cuesta y por qué te lo compra a ti.
- No necesita que le convenzas, necesita que no le estorbes. Y ahí llega el GRAN problema. Y es que muchas tiendas están pensadas para exactamente lo contrario, que no es otra cosa que:
- Retener.
- Captar el email.
- Sugerir.
- Registrar.

Ten en cuenta que este comprador suele aterrizar directamente en la ficha, así que para él la ficha es el ying y el yang. Es el alfa y el omega, es la home, la landing y el primer paso del checkout a la vez.
Por eso mismo, para el comprador que viene del chat, sobra::
- El pop-up de suscripción nada más entrar. El de cookies es obligatorio sí, pero el del 10 % de descuento, no.
- El registro obligatorio. Dejemos comprar como invitado, por favor y empecemos a ofrecer el registrarse y crear la cuenta después del pago.
- Los gastos de envío que aparecen en el último paso.
- Las ventanas de venta cruzada entre añadir al carrito y pagar.
- Los campos que no necesitas para enviar el pedido.
- Una ficha en la que hay que bajar tres pantallas para encontrar el botón de compra.
Métodos de pago exprés y transparencia total de stock
Si el valor de tu web está en la velocidad de la transacción, el método de pago es la mitad del trabajo. Apple Pay y Google Pay quitan de en medio el paso más lento y el que más desconfianza genera, teclear la tarjeta. Así, los datos salen del móvil y la compra se valida con la cara o la huella. Sin olvidar que en España hay una tercera pata que no podemos obviar más que nada porque se ha vuelto imprescindible. Sí, hablamos de nuestro queridísimo, Bizum, que según sus propios datos cerró 2025 con 105,6 millones de compras online, un 82,1% más que el año anterior. ¿Te niegas a ponerlo como forma de pago? Pues entre que no quieres poner PayPal y esto, que sepas que además de parecer un boomer de manual, estás obligando a parte de tus clientes a cambiar de hábito en el último paso.
La otra mitad es no engañar con el stock. Quien viene de la IA busca ese modelo, ese color y ese precio, y que llegue antes de una fecha. Así somos ahora los clientes. Cansinos. Si al aterrizar descubre que no queda su talla o que la entrega se va a diez días, pues además de mentar la madre que te parió, tirará de las otras dos opciones que le ha lanzado la IA previamente. O si no le convence, le volverá a preguntar. Total, está a un mensaje de distancia. Lo bueno es que Google ya exige en Merchant Center que la disponibilidad coincida en la página de destino, los datos estructurados, el proceso de compra y el feed, o el producto se rechaza.
¿Tu eCommerce aguantará el nuevo flujo de compra de esta temporada?
Este Black Friday conviene leer la analítica de otra manera. Si recibes menos visitas que el año pasado, no lo des por perdido sin mirar antes la tasa de conversión, las entradas directas a ficha y lo que llega con utm_source=chatgpt.com. Vender lo mismo con menos tráfico es justo lo que promete el zero-click commerce bien trabajado. Si no es tu caso, el fallo estará en una de las dos fases. Es decir,
- O la IA no te menciona,
- O te menciona y tu web deja escapar la venta.
¿Tienen solución? Sí. Pero también tienen bastante curro.
Y para que no lo hagas a ciegas, hemos preparado un checklist con las preguntas que separan una tienda preparada para este comprador de una que no lo está, ordenadas igual que este artículo:
- Para que la IA te vea.
- Para que la IA te elija.
- Para que los compradores puedan pagarte sin tropiezos.

¿Que terminas con más dudas que con síes? Relax. No nos estresemos porque así no conseguimos nada. Eso sí hay que buscarle solución y cuanto antes, mejor.
Así que, ¿qué esperas para preguntarnos?






